Chistes, churros y otras cosas

Chistes, churros y otras cosas

Hoy tengo ganas de contaros un chiste en español; es un chiste para niños, aunque sabemos que este blog se dirige a adolescentes y adultos amantes de la lengua española. Ahora os preguntaréis por qué cuento algo infantil. Es muy simple: cuando se entiende un chiste en una lengua extranjera, en nuestro caso en español, eso demuestra que los conocimientos que se tienen de la lengua son bastante avanzados. Entonces empezaré con uno que es fácil para que todos lo entendáis. Aquí está:

“Braulio llega feliz de su primer día de cole y le dice a su mamá: “Mamá, Mamá… ¡Aprendí a escribir!” La mamá le dice: “¡Qué bien! ¿Y qué escribiste?” Braulio responde: “¡Cómo voy a saberlo, si todavía no he aprendido a leer!“

No todo el mundo se ríe de los mismos chistes.  El sentido del humor varía según el país. En el cine me doy especialmente cuenta de eso que los “guiris“ tenemos definitivamente otro humor; por ejemplo los españoles se ríen en escenas distintas de las que lo hacemos nosotros. Igual os preguntáis qué es un “guiri“. En argot un “guiri” es un extranjero.

No solamente tenemos otro sentido del humor, sino también otros hábitos a la hora de comer. Por ejemplo en España los churros se comen en el desayuno con chocolate muy espeso. Se remoja el churro en el chocolate. Supongo que aquí surge otra pregunta: ¿Y qué son churros? ¿Y por qué se pone un signo de interrogación o de exclamación delante y al final de una frase? Como ya he empezado a curiosear se me han ocurrido otras cositas. Si en España alguien quiere coger una silla de tu mesa en un restaurante o bar siempre pregunta: “¿Está ocupada?“. Nosotros al contrario preguntamos: “¿Está libre?“

Luego tenemos las horas de comida. España es el único país en Europa que almuerza a las 2 o 3 de la tarde y cena a las 9 o 10 de la tarde/noche.

Todavía no os he hablado del lenguaje de flirtear. Para el español, todas las chicas extranjeras son rubias sin importar realmente de qué color es su pelo. Echar un piropo a una mujer es algo muy común. Si un hombre saluda a las chicas con “¡Hola guapa!” o “¿Qué tal, corazón mío?”, no hay que asustarse. ¡Se le dice a cualquiera! :))

Con todas estas curiosidades se puede encontrar un alumno de lengua española en España. Convivir en un campamento de verano puede ayudar a resolver muchas dudas de las que he descrito arriba y no forzosamente en el aula, sino durante las salidas con los profesores o los monitores. Se  somete automática y constantemente a una inmersión en la lengua y siempre hay alguien nativo a quien el alumno puede consultar.

Además, como los participantes vienen de todos los rincones del mundo se aprende también mucho sobre otras culturas y sus curiosidades. En realidad todas las actividades se convierten en una lección, no solamente en cuanto a una lengua, sino en cuanto a ampliar el horizonte vital. Un campamento lleva entre otras cosas la ventaja que el aprendizaje no está únicamente ligado al aprendizaje en el aula.

Ahora es el momento de decidir la elección del campamento de este verano 2013 a vuestro gusto. Estamos convencidos de que con vuestra singularidad y personalidad únicas aportaréis mucho a Lenguaventura.

Un abrazo,
Irene (suiza de nacimiento y observadora de las curiosidades viviendo en un ambiente internacional).

By | 2016-12-28T20:12:53+00:00 mai 24th, 2013|Blog|0 Comments

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