Campamentos de verano en Andalucía

Campamentos de verano en Andalucía

¿Por qué alguien decide trabajar como monitor en un campamento de verano?

El cliché dice que por el trabajo en equipo, la fraternidad, ayudar a los demás…Todo esto es cierto, pero hay algunos hechos más porqué hay gente que pasa voluntariamente sus vacaciones trabajando en campamentos de verano como monitor.

En primer lugar es revelador entender lo difícil – e importante – que es el trabajo del monitor. Ellos tienen que escuchar detenidamente a cada joven y evaluar los intereses a veces contrarios. Es el caso cuando diez adolescentes quieren hacer diez cosas diferentes por ejemplo. O cuando están jugando un juego y no pueden ponerse de acuerdo sobre las reglas. O cuando los niños en un grupo se encuentran en diferentes etapas de desarrollo y tienen problemas para encontrar un terreno común. Estas situaciones suceden casi todos los días y un buen monitor debe saber escuchar con respeto todas las opiniones y encontrar un compromiso aceptable para todos.

Mantener el orden y la disciplina pero jamás recurrir al autoritarismo requiere caminar una línea muy fina.

Pero la característica más importante de un monitor es ser una persona optimista que difunda energía positiva constantemente. Trabajan largas horas y su trabajo no cesa cuando los niños se van a dormir; el turno de noche, reuniones con los demás monitores, a veces un niño enfermo para asistir en el medio de la noche etc…Todo esto se debe hacer con una sonrisa. Los monitores aprenden a mantener su energía positiva 24 horas al día, los siete días de la semana. Trabajar muchas horas con poco tiempo libre y el constante reclamo de atención de los participantes es la rutina diaria de un monitor.

Pasando ahora de nuevo a nuestra pregunta al comienzo de esta publicación, ¿por qué alguien quiere voluntariamente trabajar en un campamento de verano con adolescentes? Un campamento enseña un montón de pequeñas cosas, desarrolla valores y conocimientos, enseña sobre la vida y la convivencia. Es una tremenda experiencia inolvidable y también se aprende la lección de que vivir el momento es más importante que pensar demasiado en el futuro…y ¿qué es más gratificante que ver las sonrisas, escuchar los grititos de los adolescentes corriendo de un rincón al otro y disfrutando de sus vacaciones de verano como locos gracias al trabajo incesante del monitor que les inspira a los jóvenes bienestar y seguridad? Sinceramente, hay pocas cosas tan gratificantes como esta.

 

By | 2016-12-27T08:46:20+00:00 mayo 12th, 2016|Blog|0 Comments

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