Nuestra Residencia escolar en Tarifa a través de los ojos de una estudiante de nacionalidad Suiza

DSC0418-300x120Cuando llegué a la Residencia vi a los demás jóvenes sentados en los sofas de la sala de estar charlando y escuchando música. Parecían una gran familia. Las monitoras me enseñaron la habitación que compartía con otras dos chicas y las chicas que ya estaban allí me mostraron el dormitorio, los cuartos de baño y me presentarón a las demás, luego bajabamos otra vez todas juntas a la salita donde los chicos esperaban a los recién llegados.

Todos juntos dimos una vuelta por la residencia y los lenguaventureros que habían llegado una o dos semanas antes que yo, me enseñaron la Residencia Escolar la sala de juegos, el patio exterior con pistas multifuncionales, aulas para dar las clases, una sala de juego con ping-pong y futbolin, una sala de ordenadores, una oficina donde siempre se encuentra un monitor, una lavandería y un comedor con cocina donde nos preparan unas comidas sanas.

DSC0437-300x120Me llamaban mucho la atención las aulas. Nos sentamos un rato en las sillas y me daba cuenta que la clase tenía muchos posters y fotos de los chicos que las usaban durante el año escolar. Me sentía muy acogida y a gusto en el aula que me contaba algo de la vida escolar de unos alumnos que no iba a conocer pero que nos entregaban sus aulas con toda la confianza.

Después del recorrido por la Residenca nos fuimos a dar un paseo por el casco antiguo de Tarifa y estaba encantada de ver que en dos minutos se puede ir andando hasta el centro de Tarifa donde hay muchas tiendas chulas y una heladería con el mejor helado que he comido en mi vida. Luego fuimos a la playa que estaba sorprendentemente muy cerca también. Allí veíamos el sitio donde el atlántico y el mediterráneo se juntan, separados por la isla. La playa es preciosa, arena blanca y muy fina, un formidable paseo marítimo y todo a dos minutos desde nuestra casa de verano. La ubicación de nuestra Residencia es muy práctica. Está cerca de todas las atracciones y no perdemos tiempo en desplazamientos.

DSC0445-300x120Cuando nos sentamos todos en el comedor veía por primera vez a todos los participantes del campamento de verano juntos. El ambiente era muy alegre y relajado y los monitores nos gastaban constantemente bromas. Aunque al principio no conocía nadie no me sentía ni sola ni avergonzada de hablar con mis compañeros porque todo el mundo era muy abierto y simpático, como si nos conociésemos desde hace mucho tiempo.

Al día siguiente volví al aula que ví el día anterior. Conocí a mis profesores de español y comenzamos el curso de idioma. Fue una experiencia totalmente diferente a mis clases en el instituto, hicimos actividades prácticas de conversación que me ayudaron mucho a perder mi vergüenza a hablar.

En resumen, la residencia es un sitio lleno de vida que nos acogía con el calor del Sur de España“.